Reducción de pecho
La reducción de pecho o mamoplastia de reducción es un procedimiento quirúrgico para disminuir el tamaño del pecho. Para ello se extirpan la piel, grasa y tejido glandular necesario con el fin de hacerlas más ligeras y acordes con la anatomía de la paciente. No sólo las mamas serán adaptadas, la areola también. El objetivo de esta cirugía no sólo es estético, sino también funcional al reducir o eliminar molestias en la columna vertebral por la hipertrofia mamaria.
¿Quién es el candidato ideal para someterse a una reducción de pecho?
Como se ha mencionado antes, la paciente ideal es aquella que por motivos estéticos o funcionales (ya sea dolor en la espalda, dificultad para encontrar ropa adecuada, etc) esté suficientemente motivada y no presente contraindicaciones para una cirugía bajo anestesia general. Es importante señalar que hay que esperar a que los pechos se desarrollen completamente, y que tras esta intervención la lactancia no será posible.
[+] Información
La cirugía y la anestesia
Esta operación se realiza bajo anestesia general en un quirófano debidamente equipado, y la paciente suele permanecer como mínimo 1 día ingresada ya que el postoperatorio es algo más molesto que en otras intervenciones.
Dependiendo del volumen de las mamas hay técnicas de menos a más agresivas. Éstas difieren en cuanto a la cicatriz resultante y al volumen de mama extirpada. Las técnicas menos agresivas se terminan dejando una cicatriz alrededor de toda la areola y otra vertical desde el borde inferior de ésta hasta el surco submamario. Las técnicas más agresivas tienen forma de letra T invertida, siendo la cicatriz igual que la anterior pero además prolongándose a lo largo de casi todo el surco submamario. Las cicatrices suelen quedar virtualmente imperceptibles después de unos 18 meses. En algunos casos se realiza además liposucción complementaria. La operación dura unas 3-5 horas.
Después de la cirugía
A las 24-48 horas podrá hacer una vida casi normal, tomando la medicación prescrita por su cirujano. Los vendajes y apósitos son retirados a los 4 días aproximadamente, y las suturas a los 8-15 días. Los apósitos serán sustituidos por un sujetador especial que mantendrá la forma adecuada de las mamas. La inflamación de la zona puede durar hasta 6 semanas, tiempo durante el cual se recomienda no realizar actividades deportivas ni levantamiento de bolsas o pesos. Es normal no tener sensibilidad en los pezones las primeras semanas, pero la mayoría de las mujeres la recupera.
Se puede volver al trabajo después de unas 3 semanas, pero la forma definitiva de las mamas no se adquiere hasta unos 6-8 meses después. Los cambios hormonales, la cicatrización interna, los cambios de peso, embarazos... todos ellos influirán en la forma definitiva de la mama operada. En general las pacientes suelen estar muy agradecidas con sus nuevas mamas.
La información contenida en esta página en ningún caso puede, ni pretende, sustituir la información proporcionada individualmente por el Cirujano Plástico. En caso de duda, el cirujano plastico le proporcionará las aclaraciones oportunas. Si usted está pensando en someterse a una intervención de Cirugía Plástica o Estética, acuda a un Especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética.
Dr. Iván Méyer González
Colegiado nº 29/15994
Médico especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y estética